Cybermonday y otra vez CyberDownTime

Nuevo año y un nuevo CyberMonday. Otra vez los grandes sites de ecommerce con servidores saturados que no están a la altura de las circunstancias para resolver los grandes picos de tráfico que en algunos casos alcanzan hasta 10.000x el tráfico normal.

server down cyber monday

Esto habla claramente de un éxito publicitario del CACE y de un fracaso tecnológico que ya fue ampliamente explicado acá, acá, y acá en referencia a los departamentos de IT de las empresas participantes.

Es sabido que en Latinoamérica (exceptuando a Brasil) no hay infraestructura tecnológica que pueda crecer elástica y escalablemente en pocos minutos. Ni siquiera existen sistemas de anti denegación de servicio que soporten más de 3Gbps: Ni en Telecom, ni en Telefónica, ni Telmex, ni ninguna otra. Veremos en unos meses qué sucede con ArSat.

Ahora bien, luego de analizar a 10 firmas de ecommerce que son los grandes players en Argentina (no voy a nombrarlos, pero todos saben quienes son), sólo 2 de ellos están hosteados en Argentina, los otros 8 se encuentran en proveedores del exterior (Chile, Brasil, y los otros 6 en EEUU). Todos han sido retratados como caían, uno tras otro apenas recibían el tráfico por el evento del año.

Me consta que en el país existen excelentes profesionales que tienen enorme capacidad para que no haya downtime en eventos como este, también me consta que en EEUU por ejemplo, existen redes de cloud hosting (por ejemplo en NEOLO.COM disponemos de ellas) para que ante un salto en el tráfico, se pueda crecer rápidamente en infraestructura para sostener la demanda y que los sitios no queden offline.

Entonces, si la tecnología existe (cloud hosting) y no es cara, si los profesionales están y estamos a disposición, si estar offline implica perder dinero y clientes regalados a la competencia: ¿Por qué no se resuelve de una vez este problema que ya aqueja desde hace 2 ediciones?

Sólo me queda pensar que el empuje a la autodestrucción (pulsión de muerte) a veces es mayor que el deseo de éxito, o que los departamentos de recursos humanos deberían leer un poco más a Freud para entender por qué suceden estos temas, que quizás lejos de ser problemas tecnológicos, son mas bien frenos de mano psicológicos al crecimiento.

Dos comentarios sobre el Double Check de Whatsapp

Un signo de la era en la que vivimos, en donde aparecen los Facebook, Whatsapp, Instagram, etc, es el ordenamiento de la información en un sentido cronológico. Lo más importante es lo más reciente y nos vemos obligados a responder instantáneamente a todas las demandas.

Hace unas horas, Whatsapp (propiedad de Facebook) activó el double check que permite saber si el destinatario del mensaje leyó al mismo -función que ya estaba disponible en Facebook Messenger- y me sorprendí por la cantidad de notas en distintos medios y comentarios en redes sociales -igualmente insignificante en proporción a la cantidad de usuarios- de gente quejándose de esta medida como una invasión a la privacidad.

Dos comentarios:

1) La privacidad en Internet no existió nunca.
2) ¿Tan exigidos nos sentimos a responder todo al instante? ¿Cuál es el problema en leer un mensaje y responderlo más tarde?

Por otro lado, es interesante que a pesar de la queja, los usuarios no migran a Telegram u otra aplicación que se quiera diferenciar por ser más privada.

Hoy es más fácil

¡Qué fácil que es hoy construir un negocio online!

De verdad. Hace 12 años atrás era mucho más complejo. No sólo por la carencia de recursos humanos sino porque no existían tampoco las herramientas que facilitaran tener presencia online.

Hoy es todo SaaS.

Existe un servicio online que soluciona cada una de las necesidades de la empresa: La elección del dominio, la construcción del sitio web, el marketing, la gestión de cobranzas y estadísticas, el manejo del team, el acceso al know how. Y sobre todo hay una enorme posibilidad de automatizar al máximo disminuyendo la posibilidad de error humano gracias a la implementación de tecnología.

Se puede manejar el negocio 100% online desde un dispositivo móvil y una laptop y desde cualquier parte del mundo.

El desafío máximo sigue siendo uno mismo: si no perseverás, si no tenés resistencia a la frustración, si no te ponés objetivos alcanzables y laburás para alcanzarlos, nunca te va a ir bien.

Estamos en una era única. Internet facilita todo MUCHÍSIMO. Hay que aprovecharlo.

Una enseñanza de Disney para la industria online

Disney es el fantástico mundo de la psicología del comportamiento aplicada al negocio.

Caminar por los parques de Disney te dan la sensación de que todo está armado y preparado para que sus visitantes sientan y piensen exactamente lo que “alguien” quiso que sientan y piensen. Y eso resulta en un éxito empresarial descomunal.

Un ejemplo relevante es que al final de cada juego, hay una tienda con cientos de productos relacionados con la atracción en la que uno acaba de participar y al salir de esa tienda nos encontraremos con otro juego, que al salir nos llevará a otra tienda. Y además cerca de cada tienda siempre habrá algún carrito con venta de comida, bebidas, postres, etc. Consumir, consumir, consumir.

Inclusive las conquistas de personas de países en disputa con USA, buscan indicar “somos mejores”: Desde el policía cubano que gracias a la ley de pies secos ahora es ciudadano estadounidense y custodia un banco de su nuevo país, con toda la significación que ello representa, hasta el empleado del Starbucks que te recibe con una sonrisa y habla un inglés medio tropezado que te obliga a mirar el badge identificatorio que cuelga de su camisa y dice dónde nació: “Bagdad, Iraq”.

Todo parece estar desarrollado en sintonía con el famoso slogan de “Where dreams come true”. Lo que no está claro, es el sueño de quién ;-)

Disney - Where Dreams Come True

Se podrían escribir libros enteros sobre experiencias o pensamientos en estos  “parques de diversiones” pero la realidad es que algo realmente interesante a destacar tiene que ver con que Disney logró crear una ciudad en la que todo lo que mires, toques, huelas, sientas y gustes ha sido planificado y pensado por alguien para que te genere ciertas sensaciones y en consiguiente, una determinada conducta que ellos quieren que logres.

Al observar cómo salen las personas de los juegos, uno casi siempre puede observar expresiones de sonrisas y sorpresas. Estas manifestaciones obviamente generan gran satisfacción, bioquímicamente habrá mini descargas de adrenalina, endorfina, serotonina, oxitocina, entre otras. Psicológicamente se pierde la noción del tiempo, aumentan la excitación, la alegría, la sensación de satisfacción y disfrute y supone poner en suspenso todo aquello asociado a lo displacentero. No hay falta, no hay carencia, no hay imperfección. Obviamente, este nuevo estado “creado” para cada uno de los visitantes, es un estado al cual uno desearía regresar una y otra vez dado que es un “como si”, me hace sentir “como si” estuviera feliz, “como si” ese mundo de fantasías fuera la realidad, “como si” los sueños (en tanto expresión de deseo) pudieran cumplirse sin costo alguno.

Es la psicología conductista aplicada a su máxima expresión, y sin ir más lejos, todos los que trabajamos en la industria de Internet y más precisamente en web y marketing online, deberíamos tener bien en claro que es lo que queremos que nuestros “visitantes” sientan y hagan en nuestra web.

Si tenés un negocio online, tenés tu propio Disney. Determiná cuál es la acción final que querés que realicen tus usuarios y cuál sensación querés despertar, en base a eso optimizá funnel, colores, interfaz, hacé A/B testing. Analizá. Probá todo. Cambiá todo y volvé a empezar. Medir es la clave. Si lográs generar un 5% de satisfacción de lo que genera Disney en sus visitantes, es imposible que no vendas y tus clientes no vuelvan.

A veces realmente creemos que en nuestra industria todo es innovación, pero lo cierto es que la manipulación del comportamiento humano tiene más de 100 años y Disney es el espacio ideal para entender como funciona y qué funciona. No te mates intentando crear un método nuevo para convertir tus usuarios en clientes cuando podes copiar a los que ya innovaron y lo hacen comercialmente perfecto.

La clave está entonces, en optimizar todo el proceso para lograr generar la sensación que quieras generar en tu visitante.

 

Lo ilimitado, la cultura del refill y los psicóticos en NYC

Estuve de vacaciones en EEUU unos días, y como cada vez que viajo allá, la cantidad y variedad de productos, servicios y propuestas es tan grande que se torna infinita.

La cantidad de productos que uno puede comprar en cualquier tienda es mayor que el tiempo que uno tiene para poder evaluar a cada uno, lo mismo sucede con las obras de arte de los museos, por sólo mencionar dos espacios diferentes.

Algo que me llamó poderosamente la atención fue la cantidad de linyeras psicóticos en la calle, principalmente en la ciudad de Nueva York; sucios, desarreglados, con alucinaciones visuales y auditivas, en soliloquio, caminando perdidos, con la mirada perdida; brotados. Son homeless: El hogar que no tienen constituído es el del propio yo. Hay ausencia de algo que no estuvo para que esa persona pudiera formar parte de la sociedad.

Homeless in NYC

Millones de personas pasan cada día a su lado y no pasa nada, todos siguen caminando, o corriendo, a sus trabajos, a seguir sumando.

La adición de objetos y de cosas propone una anestesia en la identificación y el reparo para con el otro. Estoy lleno de objetos, vacío de sentimientos, el otro no existe; tengo mi pantalla, mis zapatos, mi cartera, mi saco, tengo mis selfies, camino sólo y cuanto más me conecto con mi pantalla, más me desconecto de la realidad. Es más placentero que mirar para el costado.

Es una sociedad que está atravesada por lo ilimitado: ilimitadas cantidades de productos, de servicios, de propuestas, de lugares. Todo se mide en cantidades: los autos, los dólares, las personas, las alturas de los edificios. Para mi esta es la cultura del refill.

En los Mc Donald’s, los Burguer King’s, los Taco Bell, se puede pedir una gaseosa y rellenarla todas las veces que uno quiera. El límite es lo que tu estómago pueda soportar, el producto es ilimitado.

Quizás, los linyeras psicóticos deambulando por las calles de NYC, son el “residuo social” resultante de una cultura del refill; donde todo es ilimitado, cuando no hay algo que ponga un freno, un límite, algo que barre y ponga coto a la pulsión. Para pensar.