Una enseñanza de Disney para la industria online

Disney es el fantástico mundo de la psicología del comportamiento aplicada al negocio.

Caminar por los parques de Disney te dan la sensación de que todo está armado y preparado para que sus visitantes sientan y piensen exactamente lo que “alguien” quiso que sientan y piensen. Y eso resulta en un éxito empresarial descomunal.

Un ejemplo relevante es que al final de cada juego, hay una tienda con cientos de productos relacionados con la atracción en la que uno acaba de participar y al salir de esa tienda nos encontraremos con otro juego, que al salir nos llevará a otra tienda. Y además cerca de cada tienda siempre habrá algún carrito con venta de comida, bebidas, postres, etc. Consumir, consumir, consumir.

Inclusive las conquistas de personas de países en disputa con USA, buscan indicar “somos mejores”: Desde el policía cubano que gracias a la ley de pies secos ahora es ciudadano estadounidense y custodia un banco de su nuevo país, con toda la significación que ello representa, hasta el empleado del Starbucks que te recibe con una sonrisa y habla un inglés medio tropezado que te obliga a mirar el badge identificatorio que cuelga de su camisa y dice dónde nació: “Bagdad, Iraq”.

Todo parece estar desarrollado en sintonía con el famoso slogan de “Where dreams come true”. Lo que no está claro, es el sueño de quién ;-)

Disney - Where Dreams Come True

Se podrían escribir libros enteros sobre experiencias o pensamientos en estos  “parques de diversiones” pero la realidad es que algo realmente interesante a destacar tiene que ver con que Disney logró crear una ciudad en la que todo lo que mires, toques, huelas, sientas y gustes ha sido planificado y pensado por alguien para que te genere ciertas sensaciones y en consiguiente, una determinada conducta que ellos quieren que logres.

Al observar cómo salen las personas de los juegos, uno casi siempre puede observar expresiones de sonrisas y sorpresas. Estas manifestaciones obviamente generan gran satisfacción, bioquímicamente habrá mini descargas de adrenalina, endorfina, serotonina, oxitocina, entre otras. Psicológicamente se pierde la noción del tiempo, aumentan la excitación, la alegría, la sensación de satisfacción y disfrute y supone poner en suspenso todo aquello asociado a lo displacentero. No hay falta, no hay carencia, no hay imperfección. Obviamente, este nuevo estado “creado” para cada uno de los visitantes, es un estado al cual uno desearía regresar una y otra vez dado que es un “como si”, me hace sentir “como si” estuviera feliz, “como si” ese mundo de fantasías fuera la realidad, “como si” los sueños (en tanto expresión de deseo) pudieran cumplirse sin costo alguno.

Es la psicología conductista aplicada a su máxima expresión, y sin ir más lejos, todos los que trabajamos en la industria de Internet y más precisamente en web y marketing online, deberíamos tener bien en claro que es lo que queremos que nuestros “visitantes” sientan y hagan en nuestra web.

Si tenés un negocio online, tenés tu propio Disney. Determiná cuál es la acción final que querés que realicen tus usuarios y cuál sensación querés despertar, en base a eso optimizá funnel, colores, interfaz, hacé A/B testing. Analizá. Probá todo. Cambiá todo y volvé a empezar. Medir es la clave. Si lográs generar un 5% de satisfacción de lo que genera Disney en sus visitantes, es imposible que no vendas y tus clientes no vuelvan.

A veces realmente creemos que en nuestra industria todo es innovación, pero lo cierto es que la manipulación del comportamiento humano tiene más de 100 años y Disney es el espacio ideal para entender como funciona y qué funciona. No te mates intentando crear un método nuevo para convertir tus usuarios en clientes cuando podes copiar a los que ya innovaron y lo hacen comercialmente perfecto.

La clave está entonces, en optimizar todo el proceso para lograr generar la sensación que quieras generar en tu visitante.

 

Lo ilimitado, la cultura del refill y los psicóticos en NYC

Estuve de vacaciones en EEUU unos días, y como cada vez que viajo allá, la cantidad y variedad de productos, servicios y propuestas es tan grande que se torna infinita.

La cantidad de productos que uno puede comprar en cualquier tienda es mayor que el tiempo que uno tiene para poder evaluar a cada uno, lo mismo sucede con las obras de arte de los museos, por sólo mencionar dos espacios diferentes.

Algo que me llamó poderosamente la atención fue la cantidad de linyeras psicóticos en la calle, principalmente en la ciudad de Nueva York; sucios, desarreglados, con alucinaciones visuales y auditivas, en soliloquio, caminando perdidos, con la mirada perdida; brotados. Son homeless: El hogar que no tienen constituído es el del propio yo. Hay ausencia de algo que no estuvo para que esa persona pudiera formar parte de la sociedad.

Homeless in NYC

Millones de personas pasan cada día a su lado y no pasa nada, todos siguen caminando, o corriendo, a sus trabajos, a seguir sumando.

La adición de objetos y de cosas propone una anestesia en la identificación y el reparo para con el otro. Estoy lleno de objetos, vacío de sentimientos, el otro no existe; tengo mi pantalla, mis zapatos, mi cartera, mi saco, tengo mis selfies, camino sólo y cuanto más me conecto con mi pantalla, más me desconecto de la realidad. Es más placentero que mirar para el costado.

Es una sociedad que está atravesada por lo ilimitado: ilimitadas cantidades de productos, de servicios, de propuestas, de lugares. Todo se mide en cantidades: los autos, los dólares, las personas, las alturas de los edificios. Para mi esta es la cultura del refill.

En los Mc Donald’s, los Burguer King’s, los Taco Bell, se puede pedir una gaseosa y rellenarla todas las veces que uno quiera. El límite es lo que tu estómago pueda soportar, el producto es ilimitado.

Quizás, los linyeras psicóticos deambulando por las calles de NYC, son el “residuo social” resultante de una cultura del refill; donde todo es ilimitado, cuando no hay algo que ponga un freno, un límite, algo que barre y ponga coto a la pulsión. Para pensar.

Ahora podés alojar tus servidores en Housing.com.ar

oficinas housingDesde el año 2002 que ofrecemos servicios de web hosting en NEOLO.COM. Hoy tenemos cientos de servidores distribuidos por varios países: Argentina, Brasil, Estados Unidos, Inglaterra, España y Rumania.

Pero empezamos en Argentina. El datacenter de Argentina lo manejamos nosotros mismos, tanto para administrar los propios servidores de hosting de NEOLO.COM como los de otras empresas que nos traen sus servidores (el servicio se llama housing) para que los conectemos a nuestra Internet corporativa que sale con dos carriers: Telecom e Iplan.

La oficina comercial y donde recibimos por primera vez a los clientes está en Puerto Madero, el barrio más seguro del país. Y el datacenter también a unas cuadras.

Nunca fuimos muy marketineros al respecto (solo teníamos una landing interna) porque no nos interesó ofrecerlo para demasiados clientes, siempre preferimos ofrecer servicios de datacenter para menos de 100 clientes y así ofrecer un servicio boutique con una excelente calidad.

Ofrecer un servicio masivo para pocos es en realidad, lo que nos permite dormir tranquilos. Y a nuestros clientes también, además de tener una atención 100% personalizada, cosa que no encuentran en ningún otro proveedor.

Son menos de 100 clientes, los conocemos a todos con nombre y apellido, sé qué hacen sus empresas y para qué necesitan los servidores. La atención es muy importante para poder cumplir con las exigencias de los clientes.

El servicio también, tenemos UPS conectados a todos los equipos pero también un tremendo grupo electrógeno que logra que por más que se apague la luz en toda la ciudad, los servidores siguen funcionando y conectados a Internet. Dormir tranquilos, eso queremos.

Curiosamente, logramos aproximadaemente 80 clientes de housing sin tener ni siquiera un sitio web para ofrecer a estos servicios, directamente nos dimos a conocer a través de recomendaciones, lo cual fue más que interesante.

Hoy, salimos de adentro del datacenter y lanzamos nuestra nueva web: www.housing.com.ar

A diferencia de todos los proveedores de datacenter, nosotros sí hacemos públicos los precios del servicio de housing y datacenter porque le cobramos lo mismo a todos. ¿Somos tontos? No, dormimos tranquilos.

También, si sos copado, podés darle LIKE a la fanpage :)

Looking forward to life’s next adventure

 

Este es un Tweet de Brian Acton en el 2009. Al pibe lo rechazaron para trabajar en Facebook, fundó Whatsapp y hoy se lo vendió a Facebook en 19 mil millones de dólares #LTA

No hace falta decir mucho más ;)

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BTW: Existe un prejuicio de que tener una empresa exitosa es sinónimo de tener muchos empleados. WhatsApp tenía 55 empleados. Los números que importan son otros: 450 millones de usuarios activos, 500 millones de fotos diarias, 50 mil millones de mensajes por día.