Una vuelta de tuerca para las redes sociales

Son necesarias más redes sociales basadas en intereses.

Cuando era adolescente e iba al colegio y escuchaba preguntas como: “¿Carlos Gardel era gay? ¿Sarmiento tuvo muchos hijos? ¿Maradona apareció drogado en la TV?” me hervía la sangre porque no importaba, lo que esas personas marcaron en la historia como relevante, nada tiene que ver con su vida personal.

En Internet, pasa algo similar.

A mi me interesa saber los aportes musicales de Gardel en su contexto histórico, por qué Maradona fue un crack adentro de la cancha y cómo Sarmiento convirtió a un país analfabeto en uno de los más educados del mundo, lo demás es ruido, grasa, y no aporta valor: No me importa la opinión de Maradona sobre política, ni los hijos de Sarmiento, ni la orientación sexual de Gardel.

Ahora enfoquémonos por un minuto en los 4 social network sites (SNS) más populares del mundo: Twitter, Facebook, Instagram y LinkedIn.

En todos los casos, es necesario agregar o seguir a un contacto para poder recibir luego el contenido que genera ese contacto.

Pero: ¿Realmente nos interesa todo el contenido que genera ese contacto?

No evidentemente.

A todos nos ocurre que seguimos a alguien porque compartimos algún interés puntual pero posiblemente no compartamos muchos otros, y con muchos, nos referimos a la mayoría. Sin embargo, estamos obligados a leer todo lo que publica y no solo lo que nos interesa.

Ocurre un equivalente a lo que me pasaba en el colegio cuando contaban sobre la cantidad de ambientes que tenía la casa donde vivía Sarmiento y si tenía hijos, cuántos tuvo, etc, cuando eso no era lo importante.

Por ejemplo, si sigo a alguien porque es crack en big data, ¿por qué tengo que tolerar sus tweets con sus opiniones políticas? Si sigo a alguien porque me interesa su visión sobre el uso de Internet y el psicoanálisis, ¿por qué tengo que tolerar sus tweets sobre las series o el fútbol que mira? Si alguien me sigue porque le interesa mis tips sobre web hosting, ¿por qué tiene que tolerar ver como hago una limonada en Instagram?

El punto es que seguimos a una persona por un punto común de interés pero luego, digamos el 90% -o más- de lo que leemos en el timeline es ruido y no nos aporta el valor que buscábamos.

Más aún, con Instagram y Twitter modificando sus algoritmos a lo News Feed de Facebook, cada vez las plataformas deciden que contenidos mostrar más y cuáles menos o no mostrar, con lo cual nuestra percepción de la realidad se ve intervenida por el algoritmo matemático de una corporación multinacional a la que llamamos todos “redes sociales”. Por lo tanto, ya no solo están en juego los intereses de quien produce la información -a quien seguimos- sino que también están en juego los intereses de los SNS a través de su algoritmo.

¿Y nuestro interés? ¿Y la verdadera razón por la que seguimos a alguien? Queda olvidada.

Queda olvidada porque los SNS generan una demanda y una adicción tal que nos hace olvidar el motivo lógico por el cual seguimos a alguien: el punto de interés que teníamos en común con la persona a quien seguíamos. ¿O nunca te pasó que abriste Facebook o Twitter para ir a ver algo específico y terminaste mirando otra cosa? Son más poderosos que nuestra voluntad, nos gobiernan a un nivel inconsciente y pulsional, superior al de la voluntad.

Ahora bien, podrás decirme que los hashtags pueden estar asociados a nuestros intereses: Los hashtags en este sentido no sirven porque no todas las publicaciones tienen hashtags ni tampoco en todas las SNS puedo filtrar para seguir hashtags de las personas que sigo, entonces la realidad es que encuentro data poco valiosa en ellas.

Excepciones a esta problemática son Quora y Pinterest, dos SNS nacidas en el 2009 que permiten seguir topics y personas. Sin embargo, Pinterest está más orientada a productos que tienen prevalencia visual y física, y Quora está orientada a preguntas y respuestas (un Google Answers o Yahoo! Answers pero con más nivel intelectual).

En conclusión, me encantaría participar en un SNS que fuera un mash-up entre Twitter y Quora. Que uno pudiera seguir a personas pero sólo por sus intereses. Y cada persona al momento de publicar tenga que taguear o categorizar obligatoriamente su publicación para que sólo las vean quienes quieren seguir a esa persona por determinado interés.

Entonces, en mi caso por ejemplo podría crear mi cuenta y elegir los topics: #life #politics #entrepreneurship #marketing #neolo y que todo lo que publique tenga que taguearlo con alguna de esas palabras. De esa manera, cuando por ejemplo publico con el tag #marketing, alguien que solo le interesa mi vida personal #life, no vea la publicación con #marketing.

Desigualdad de acceso a Internet: Norte argentino

Hace unos días tuve la suerte de poder visitar las bellezas del norte argentino.

Sin embargo, es sorprendente cómo el mismo país, mientras en la ciudad de Buenos Aires hay velocidades de navegación aceptables, en ciudades de Jujuy como Tilcara, Humahuaca o Purmamarca en donde el ingreso per capita es sumamente menor que en CABA, no hay señal de celulares (y tampoco de datos, obvio) y cuando se logra conseguir una conexión a Internet, 290 Kbps es lo máximo que se logra, un atraso de digamos, ¿más de 15 años?

Ciber Tilcara paga más de USD 60 por cada MB de conexión a Internet al único proveedor local.

Pueblos que viven del turismo que están desconectados, personas que no se pueden comunicar y jóvenes que no pueden aprender en un mundo abierto y conectado van a estar siempre viviendo al menos con dos décadas de atraso tecnológico.

La existencia de Cibers que ofrecen descarga de “fotos a cd”, los monitores CRT y los Windows XP nos transportan en el tiempo.

Sin inclusión digital, no hay igualdad de oportunidades. Todavía hay mucho por mejorar.

Si vivís en la provincia de Jujuy, escribime a esteban arroba neolo .com y te regalamos 1 año de web hosting para que puedas tener tu sitio web y cuentas de correo profesionales.

HotSale y la imposibilidad de mantener los sitios online

Pasaron 2 años desde que publiqué un artículo en el que me sorprendía sobre la falta de planificación para mantener online a sitios de e-commerce en períodos de alto tráfico como un CyberMonday.

Sin embargo, las cosas mucho no han cambiado:Captura de pantalla 2016-05-16 00.15.33 Captura de pantalla 2016-05-16 00.15.53 Captura de pantalla 2016-05-16 00.17.17 Captura de pantalla 2016-05-16 00.20.51 Captura de pantalla 2016-05-16 00.21.00

Si trabajás en una empresa que tiene una gran pata online y montar una Content Delivery Network + un Cloud Hosting lo considerás difícil o tenés estos problemas, contactanos en Neolo.

LatAm se pone las pilas, o nos llevan puestos

We plan to finance the Constant Contact transactions to an incremental $1.085 billion in debt, $735 million in an incremental term loan and $350 million in high-yield debt at a fixed rate. Credit Suisse and Goldman Sachs are providing debt financing on a fully committed basis.

Hari Ravichandran, CEO Endurance International Group Holdings en la Earnings Call del Q3 2015. El Holding #1 de hosting del mundo.

Contra estos pibes competimos desde Latinoamérica todas las empresas de hosting.

Honestamente, aquí se hace difícil expandirse sin la existencia de créditos para pequeñas y medianas empresas. Ojalá que esto cambie en el corto plazo, de lo contrario, en poco tiempo veremos cientas de empresas estadounidenses y europeas pisando LatAm en sintonía con una progresiva desaparición de pymes latinoamericanas.

De hecho, según HostAdvise.com, de los 10 proveedores de web hosting con más cantidad de sitios web alojados hay 7 estadounidenses, 2 alemanes y francés.

La realidad es que en cuanto a fuentes de financiamiento, los estadounidenses y europeos nos llevan cientos de años de ventaja.

Mientras tanto, nosotros compensamos con mejor soporte técnico, mejores medios de pago, mejores recursos humanos, y utilizamos lo mejor que tienen ellos: su tecnología, tal es así que coincidimos en el mismo datacenter con 3 de los 10 proveedores más grandes. Sin embargo, creemos que LatAm se pone las pilas, o nos llevan puestos.

Nos están colonizando y no nos dimos cuenta

Los pueblos originarios no estaban preparados para soportar una colonización

Recorrer Ushuaia es movilizante. Es normal que mires donde mires, siempre vas a observar una bandera argentina flameando. Cualquier tour que hagas, siempre habrá una referencia y un inevitable comentario de los guías a las fronteras con Chile (y las islas perdidas con ellos: Navarino, Picton, Nueva y Lennox) y las islas perdidas contra Reino Unido, las Malvinas, que siguen siendo reclamadas.

Pero todo comienza a mezclarse y complejizarse cuando uno se percata, que durante 12.000 años vivieron en Tierra del Fuego las tribus de los Kaweskar, Selk’nam, Yamana y Haush. Inicialmente no fueron atacados ni conquistados pues no tenían de ningún bien que pudiera ser interesante para los viajeros de esas tierras, sin embargo fueron aniquilados en sólo 5 años con la llegada de los estancieros, el gobierno argentino, y las expediciones europeas que querían poblar el territorio.

Las formas de aniquilación fueron de las más variadas; campañas a caballo para “cazarlos” y retirarles las tierras, secuestros para llevarlos a museos en Europa para mostrar la superioridad por sobre los habitantes de las Américas, transmisiones de virus para los que no tenían defensas, utilizarlos forzadamente para publicidades, y la evangelización y “civilización” por la fuerza a través de organizaciones como la de la Sociedad Misionera de América del Sur.

 

Claramente, no la vieron venir. No estaban preparados para defenderse de posibles atacantes. Pueblos que existieron desde miles de años antes que los egipcios y los griegos, no pudieron sobrevivir a la colonización e invasión de sus tierras.

La reflexión nos lleva a pensar: ¿La aniquilación de los pueblos originarios para quedarse con sus tierras, violar a sus mujeres y aplastar su ideología y religión terminó cuando quedaron delimitadas las fronteras en el fin del mundo? ¿Acaso que ahora hay banderas en cada casa, ya no hay nadie que quiera robarle tierras a nadie? ¿Izar banderas en el frente de las casas nos libra de estar sometidos a la voluntad de un extranjero? ¿Cuál es el nuevo colonialismo? ¿Quién es el nuevo invasor? ¿En dónde está el que quiere lo que tenemos? ¿Sabemos quién quiere lo que tenemos nosotros? ¿Sabemos qué quieren?

Cuando era chico, en la escuela aprendí que la soberanía también se ejerce creando escuelas y hospitales, es decir dotando a los habitantes de servicios básicos para que tengan la misma oportunidad y calidad de vida en todo el país, y siempre nivelando hacia arriba. Estar presente, educar, cuidar, proteger, es fundamental para que no te quiten aquello que te corresponde.

Pero el concepto de soberanía que tenía de mi infancia se rompe en mil pedazos cuando intento hacer lo que hago a diario, conectarme a Internet: La Internet de hoy en la Patagonia tiene la misma calidad que las educación que había en Malvinas antes de la invasión de los ingleses: Inexistente, pésima, ausente y de mala calidad.

Si nosotros no podemos ni siquiera auto proveernos de Internet y señal de datos de celular; ¿acaso no vendrá alguien de afuera a conquistarnos por este camino? ¿No estaremos yendo hacia la repetición de aquello que no recordamos? ¿Acaso no seremos los argentinos los Selk’nam y Yamana del siglo XXI?

Entonces activás WiFi en el aeropuerto de Ushuaia o de El Calafate y te encontrás con la siguiente pantalla de bienvenida:

Y adelante de tus ojos está la respuesta: London Supply.

Es hora de reflexionar sobre el colonialismo digital, la hegemonía digital y la soberanía digital

La tecnología avanza tan rápido que no nos damos cuenta del revisionismo que deberíamos hacer de unos cuantos conceptos.

Seguimos pensando al colonialismo en términos de territorios geográficos delimitados, como un sistema político económico hegemónico domina y explota un determinado espacio físico y a sus habitantes para obtener un beneficio propio, pero ahora el espacio no es sólo físico, sino también virtual.

En este sentido, Freud en 1932 la respondía a Einstein sobre la dialéctica del dominador y el dominado en una extensa carta que reflexionaba sobre el por qué a la guerra.

“Al principio, en la pequeña horda humana, la mayor fuerza muscular era la que decidía a quién debía pertenecer alguna cosa o la voluntad de quién debía llevarse a cabo. Al poco tiempo la fuerza muscular fue reforzada y sustituida por el empleo de herramientas: triunfó aquel que poseía las mejores armas o que sabía emplearlas con mayor habilidad. Con la adopción de las armas, la superioridad intelectual ya comienza a ocupar la plaza de la fuerza muscular bruta, pero el objetivo final de la lucha sigue siendo el mismo: por el daño que se le inflige o por la aniquilación de sus fuerzas, una de las partes contendientes ha de ser obligada a abandonar sus pretensiones o su oposición.”
1932 – Fragmento de la carta de Sigmund Freud a Albert Einstein: ¿Por qué a la guerra?

Es decir, desde hace unos cuantos años, nos encontramos ante la utilización de herramientas (además de la fuerza bruta) para ejercer la dominación de los pueblos. Ahora, las herramientas también son online.

¿Sabe el gobierno argentino que con Facebook At Work le entrega datos de gobierno importantísimos a una multinacional  a quien el FBI, la CIA y el gobierno de EEUU tiene acceso? ¿Sabe el ejército argentino que aloja su información en Telefónica? ¿Saben los legisladores y funcionarios del poder ejecutivo y judicial que cuando se comunican por WhatsApp, Facebook Messenger, Gmail, Yahoo, Hotmail lo están haciendo a través de una plataforma que el dueño de la misma es una empresa estadounidense? ¿Saben los medios como Clarín, La Nación, Pagina 12, que cada vez que recomiendan una aplicación están ayudando a que se lleven más datos Google y Apple? ¿Sabe un habitante promedio de toda la información personal y de geolocalización que entregan a estas multinacionales con cerebros en EEUU?

Es lamentablemente paradójico (¿y necesario?) que combatir la brecha digital implique entregar más datos a empresas y gobiernos de otros países.

Las nuevas metodologías de control del otro vienen con forma de marcas, servicios online y hermosas publicidades.

Los grupos hegemónicos con el poder, el dinero y los medios están preparados para bombardear tu vida para que vivas en una nueva realidad.

Estamos ante una nueva conquista de América, ante nuevos Cristóbal Colón, Hernan Cortés, Pedro de Mendoza, y Fernando de Magallanes, donde la religión católica es ahora reemplazada por la adicción a la tecnología. La diferencia, es que a diferencia de los pueblos originarios que vivían en Ushuaia, todavía no nos dimos cuenta que nos están colonizando digitalmente, pero creo que todavía estamos a tiempo de ocupar lugares de poder en estas nuevas conquistas.

En definitiva, hay sólo dos lugares; conquistador o conquistado. No creo que sea escalable vivir fuera del nuevo sistema ni tampoco construir uno nuevo. Internet y las grandes marcas traen consigo enormes oportunidades pero es importante saber en qué lugar nos encontramos y cuáles son las posibles consecuencias.

“No es la más fuerte de las especies la que sobrevive y tampoco la más inteligente. Sobrevive aquella que más se adapta al cambio.” Charles Darwin

Bienvenidos al colonialismo digital.

Dominación
Creepy. Mark Zuckerberg entra de sorpresa sin que nadie lo notara, al Mobile World Congress 2015 mientras la audiencia utilizaba los Oculus VR, un dispositivo para observar realidad virtual en 360 grados, adquirido por Facebook en el 2014 por más de 2 mil millones de USD.

 

Update: En Febrero 2016 India rechazó el proyecto de Facebook para llevar un Internet limitado y gratuito con los contenidos filtrados y que Facebook quisiera. El 11 de Febrero de 2016, uno de los socios de Facebook, Marc Andreessen, señaló:

“El anticolonialismo ha sido económicamente desastroso para la gente de India durante décadas. ¿Por qué parar ahora?”

Ahora, que se hacen cargo, ya lo sabemos: Están colonizando.