Similitudes entre la nube y el inconsciente

La nube es una infraestructura física que almacena y procesa datos. ¿Qué tipo de datos? Fotos, videos, textos, entre otros.
 
La nube de Google o de Apple almacena por ejemplo, todas las fotos y videos que grabas, enviás y recibís desde tu celular. La nube de un proveedor de web hosting almacena sitios web, cuentas de email, etc.
 
Podríamos pensar que la nube tiene ciertas similitudes con el inconsciente:
 
  • Vale por sus contenidos.
  • Contiene mucho más material del que conocemos.
  • No podría existir si no tuviera una base física.
  • Los límites para evitar que se haga pública son endebles y pueden fallar.
  • Es atemporal: El pasado se manifiesta en el presente.
  • Cada sujeto tiene el propio, pero también hay uno colectivo.
  • Los memes sirven como representación simbólica de contenidos colectivos.
  • Tiende a la repetición.
  • Complejos algoritmos permiten el relacionamiento entre los distintos contenidos.
  • Imágenes y etiquetas ocupan un lugar de gran relevancia

En un mundo en que cada vez se habla más de inteligencia artificial, big data, machine learning y la nube, podría ser interesante trazar analogías entre el aparato psíquico e Internet. Quizás podamos lograr entender más rápidamente hacia dónde estamos yendo como humanidad.

¿Por qué el éxito del mannequin challenge?

Los memes existen desde antes que existiera Internet.

El keniata Richard Dawkins fue quien acuñó el término en The Selfish Gene en 1976. Señaló que el meme es el agente transportador de la transmisión cultural. Y con Internet, la transmisión de los memes se la puede contemplar a simple vista mediante esos trending topics que estallan en cuestión de horas.

El meme es un emergente social, esconde detrás de su imagen o video, una verdad del momento o de la época, con la cual sus portadores, es decir aquellos que interactúan con el meme, se identifican consciente o inconscientemente.

En este sentido me preguntaba, ¿por qué el éxito del mannequin challenge?

El mannequin challenge es un fenómeno en el cual los participantes del video se quedan inmóviles en el medio de alguna acción. El primer video apareció en Octubre de 2016 en una Universidad de Estados Unidos: Sociedad cuna del capitalismo y del arrasamiento de la subjetividad, el país de la pastilla que supuestamente, nos ilusiona con tapar todo.

Los participantes del mannequin challenge juegan a ser maniquíes, es decir, personas congeladas. Como se congelaron cientos de miles con el meme del Ice Bucket Challenge.

Para las personas devenidas en maniquíes, el tiempo se ha detenido. ¿Es acaso un deseo ante el bombardeo comunicacional, publicitario, y el presente continuo al que nos someten las redes sociales como Twitter, Instagram (más aún con las stories), SnapChat o Facebook? ¿Es una forma de representar un escape al forzamiento de vivir en el presente continuo? 

Maniquíes moldeados a la forma de la época

El maniquí es quizás una representación de cómo nos sentimos, en una vidriera que son las redes sociales, expuestos, en donde paradójicamente podemos decir lo que queramos, pero lo que decimos casi nunca es entendido por el otro, porque las redes sociales son esquizoides (por ejemplo: si le doy me gusta a una publicación triste no queda claro si me gusta la tristeza, coincido y apoyo el dolor, notifico al emisor que lo leí o qué?) y además por la imposibilidad de brindar un tono de voz, de comunicar los matices, y de transmitir ese más de 80% de lo para-verbal de la comunicación.

Somos maniquíes moldeados a la forma conveniente de las grandes corporaciones, si queremos pertenecer a las redes, nos tenemos que someter a sus leyes, somos el producto del anunciante, somos un proceso, y también somos el consumidor de lo que nosotros mismos generamos: la información. Con tanto, lo menos que nos puede pasar, es ponernos en pausa.

En un mundo sobrediagnosticado de autismo, en donde las etiquetas y hashtags normalizan y categorizan las experiencias acotando lo simbólico, en un mundo que nos comunica más de lo que podemos leer y comprender, en un mundo donde la procrastinación está facilitada por la cantidad de estímulos a los que estamos expuestos, en un mundo en donde ya no existe la ceguera al banner sino que ahora nos tragamos todas las publicidades porque han logrado encausar nuestro foco de atención, quizás, el mannequin challenge, nos parezca divertido porque nos permite expresar a gritos lo más profundo de nosotros mismos:

Nos identificamos en el sentirnos congelados por el atravesamiento de tanta cantidad de información y por el empuje a consumir cada vez más y más, en donde lo actual, ya es viejo. Un consumo que nos consume, y nos deja vacíos, sin vida, sin alma, sin movimiento, sin tiempo, como un maniquí.

WhatsApp puede identificar tu humor reciente

Screenshot_20160202-095716-2 Hoy abrí WhatsApp para responder a un mensaje y utilicé el emoticon del pulgar hacia arriba 👍.

Entonces me di cuenta que ayer había tenido un no-tan-buen día por los últimos símbolos que había utilizado en distintas comunicaciones.

Creo que se debería poder aprovechar el historial de íconos de WhatsApp para identificar el estado reciente de emociones y sensaciones del titular de la cuenta. No sé muy bien cómo podría utilizarse, por ejemplo, a fines publicitarios puede ser un valor agregado para conocer el estado del usuario o para mejorar la experiencia de comunicación entre usuarios para que el interlocutor pueda conocer el humor de quien está hablando en ese momento (por ejemplo cambiando el color del fondo de pantalla).

Las posibilidades son muchas pero creo que puede ser interesante indagar más profundamente en este sentido.

Los diarios deberían mostrar sus artículos según el interés de cada usuario

todos iguales
Los medios nos hacen creer que somos todos iguales.

Seguimos leyendo diarios online igual que en 1992. Es ridículo que la página principal de un diario, sea igual para todos los usuarios.

Cada usuario es distinto, tiene intereses, gustos y afinidades subjetivas, entonces, ¿por qué mostrarle a todos los mismos artículos y en el mismo orden?

Los diarios online deberían servirse de los hábitos de navegación de los usuarios para modificar la página principal del mismo con las noticias e información que más me importa a mí según el tipo de publicaciones que leo en Facebook, Twitter, las preguntas que me interesan en Quora, los artículos que leo en Linkedin, y hasta las búsquedas que hago en Google.

Entiendo que no puedan alcanzar ese nivel, pero podrían comenzar aprovechando el saber qué artículos consume cada usuario en su misma web para reorganizar la página principal en función de sus intereses de lectura.

Hegel y el reconocimiento del otro en el hosting

Proveer servicio de web hosting debe ser una de las actividades en las que menos nos encontramos con el reconocimiento del otro. A no ser, que identifiquemos al reconocimiento en el silencio del otro.


En primer lugar, la mayoría de la gente no sabe qué es el hosting ni para qué sirve:

Cada tanto, aparecen clientes nuevos en la realidad de Internet que no logran comprender por qué deberían pagar para que su sitio funcione año a año. Encontrarse en estas conversaciones es fantástico porque te llevan al casillero #1 y te hacen reflexionar sobre los orígenes, qué es lo que hacemos, y por qué lo hacemos.

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