La ridiculez del fanatismo político

La mayoría de los argentinos cuando hablamos de política tendemos a polarizar.

Cada vez me cuesta más encontrar personas que estén de acuerdo con algunas políticas de un partido y en desacuerdo con otras políticas del mismo partido. Por lo general la tendencia es a categorizar un partido como excelente y al opositor como lo peor.

Por qué todo tiene que ser bueno o malo? lindo o feo? excelente o un desastre?

Creo que deberíamos tomar menos decisiones con el corazón -con las emociones- y empezar a pensar más con la cabeza -con la inteligencia-.

Disfruto muchísimo discusiones y debates con personas que pueden conceder y dar la razón en algunas cosas y discrepar en otras, porque es claramente un signo de una personalidad más madura y desarrollada, en donde aceptan que la perfección y lo 100% certero no existe y que inclusive un líder con muchísimo poder y trayectoria también puede equivocarse y así uno puede discrepar en algunas cosas y estar de acuerdo en otras.

Pero a las personas que polarizan, que defienden en un 100% a alguien creyendo que tienen el 100% de la razón la realidad es que por un lado mi primer pensamiento es que son fanáticos religiosos de la política, porque la religión no es discutible, modificable ni debatible pero la política debería ser lo más debatible en un sistema democrático* en el cual el rumbo se toma a partir del intercambio de ideas, modelos y propuestas y no de una bajada de línea totalitarista (ya sea de derecha o de izquierda o de la tendencia que sea).

Y así como a un fanático religioso defiende a ultranza y de manera incuestionable, incoercible e ininfluenciable sus ideales y pensamientos también así lo hacen muchos fanáticos de la política.

El funcionamiento psíquico de ambos grupos de personas es el mismo, podemos decir que están hechos con el mismo “molde fanático” solamente que en uno el contenido es religioso y está culturalmente bien visto y es aceptado al igual por ejemplo el sentimiento por un club de fútbol, y en otro verter en ese molde fanático contenidos de política… la realidad es que es uno de los peores retrocesos que puede vivir una nación porque la toma de decisiones se hace desde la falta de inteligencia, razonamiento y pensamiento y el poder lo pasan a tener las emociones y las corazonadas y nada peor que elegir un modelo social económico político educativo (etc etc) desde el corazón en vez que desde la inclusión, el debate, el intercambio de ideas y opiniones.

 

*Es curioso e indignante que en un país que costó tanto conseguir la democracia y que por primera vez en la historia la podemos disfrutar durante tantos años, tanto la presidente de la Nación como el actual Jefe de Gobierno (que pertenecen a partidos opuestos entre sí), no debatan. Pero eso lo dejamos para otro post ;-)

2 pensamientos en “La ridiculez del fanatismo político

  1. Gladys Edith Pinacca

    Gracias, no sabés lo bien que me vino tu comentario, en lo personal individual, porque uno a veces necesita en su inseguridad que le reafirmen conceptos que trae desde su personal historia, como necesita´un yo auxiliar que le fortalezca las tembladeras que provoca la gente que no admite otra verdad que la propia. Muy buen sitio.

  2. Betty Ruiz

    He copiado lo que has escrito en el face, espero no te moleste. Después de haber leído a un par de fanáticos me pareció lo más acertado compartir tus pensamientos. Gracias

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