El precio que tienen los honorarios, un producto o servicio, es un precio establecido en principio entre dos partes, entre quien vende, y compra algo.
No voy a ponerme a hablar de economía, simplemente quiero dar mi punto de vista sobre un tema que tiende a ser muy recurrente para todos los que nos dedicamos a alguna actividad comercial.
Ahora bien, sucede muy amenudo que en todo rubro existen nuevos posibles clientes que desean obtener un servicio gratuito o a muy bajo costo, sea cual sea el servicio que uno ofrezca, sucede claramente en todos los rubros. Los clientes que obtienen un servicio gratuito, tienden a ser los que menos aprovechan los recursos que obtuvieron, y eso en mi caso particular me despertó cierta curiosidad. ¿Por qué sucede eso?
La verdad es que sobre este tema es muy interesante el planteo que hace el psicoanálisis, dado que propone que un paciente que hace psicoanálisis tiene que pagar una sesión a un costo alto, en parte porque la preparación del analista implica varios años de estudio y con un costo de formación (tanto a nivel económico en dinero como psíquico) muy elevado, más elevado que otras escuelas de psicología, y además porque es necesario que el paciente pague por esa preparación que tiene el analista, que se verá decantada en cada intervención comentario o señalamiento. Es decir, tenemos cierta respuesta en cuanto al por qué debe cobrar un proveedor por brindar un servicio.
Pero por otro lado, y aquí va lo más interesante, plantea que es necesario que para el paciente haya un costo elevado, para que asuma con mayor compromiso eso por lo que está pagando. De esta manera, un paciente que propone pagar el %10 del precio de una sesión de psicoanálisis, podria talvez, hacernos referencia a que para el paciente, la sesión “vale” eso por lo que está dispuesto a pagar, por ejemplo; $10, y eso es lo que está dispuesto a dar (en un sentido más profundo, y más allá del bolsillo) por su salud mental, dudo realmente que pueda aprovechar el trabajo analítico para conseguir alguna mejora. Cabe aclarar que estamos hablando de una clase media -media/alta, es evidente que si se trata de una persona sin trabajo, o de nivel socioeconómico bajo, es esperable que no pueda pagar $80, $100 o $200 por una sesión.
Visto de esta manera, podemos darle un nuevo sentido a la frase “lo barato sale caro”, el significado de esta frase hace referencia a que lo que se consigue más barato tiende a ser de menos calidad que otra cosa similar pero que tiene un precio más elevado, pero ahora también podemos pensar a esta frase de otro modo; por aquello que un consumidor paga poco en dinero, termina resultándole entonces, de menos valor. En definitiva, en el mundo capitalista y globalizado en el que vivimos, el valor está muy asociado al dinero, al costo, y al beneficio.
Bien, con esto apunto a que en muchos casos, los clientes que pagan menos que los demás, ya sea porque han regateado o conseguido el servicio de manera gratuita, tienden a ser los que menos aprovechen y valoren lo que han obtenido, y esto puede desencadenar en estar disconformes con lo contratado, es una cuestión realmente muy curiosa.
Como dato adicional, por ejemplo si un profesional toma un cliente / paciente sin cobrarle, hasta puede ser demandado por mala praxis, y de hecho sin haber cobrado $1 por su trabajo. Es decir, si brindás un producto o servicio, es importante tener en cuenta que siempre va a haber un costo por cada cliente, aunque suene lógico, ¿sabés cuanto cuesta cada cliente?
Entonces, si contratar un producto o servicio, para quien lo provee eso tiene un costo, ¿entonces por qué no pagar por él? Y en el caso que uno sea el consumidor, sin duda al pagar por eso, le pondremos más dedicación, porque hemos tenido un costo. Por eso, pagar es sano, y cobrar también lo es.
Hola Esteban. Es interesante el planteo que hacés. Coincido plenamente con el mismo.
Algo así como que lo que fácil viene fácil se va.
El esfuerzo sin duda alguna ayuda a que las cosas logradas perduren en el tiempo.
Por otra parte, creo que cuando ese esfuerzo se realiza en un dupla terapéutica o con otro/s es importante que haya RECPROCIDAD.
En el campo del psicoanálisis que mencionás también creo que el psicoanalista debe pagar su parte acorde a lo que cobra. Esto significa por supuesto seguir formándose tenga la experiencia y trayectoria que tenga, seguir abierto a nuevas perspectivas, continuar con sus espacios de psicoanálisis personal y supervisión y también pagar sus impuestos por lo que percibe….es decir que pagar su parte proporcional por cada sesión que el analizando contrata hace a esa reciprocidad y también muestra un compromiso y esfuerzo de su parte por sostener el espacio de análisis de esa dupla…de otra manera es probable que el paciente que fácil le llegó fácil se le fue quizás por no haber sabido construir desde su lugar. Dar un recibo forma parte de lo más básico de las reglas de esta sociedad. No hacerlo marca un camino que me parece arruina desde el vamos el marco terapéutico o relacional. Incluso se me ocurre que puede encuadrarse dentro de lo que es mala práxis ya que es difícil que haya salud mental sin ley.
Gracias por tu artículo. Como siempre son muy interesantes tus reflexiones.
Saludos.