Conectividad es también soberanía

La semana pasada estuve unos días en Ushuaia (Tierra del Fuego) y Calafate (Santa Cruz), me sorprendió la pésima calidad de conexión a Internet y la prácticamente ausente señal de celulares.

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No hay señal de celular casi en ningún lugar, el único proveedor de Internet en ambos sitios tiene períodos de offline cotidianos, enormes intermitencias en el servicio y una velocidad de navegación equivalente a la que había en Ciudad de Buenos Aires en el año 1995.

Ambas ciudades (mucho más Ushuaia) con centenares de banderas, un fuerte espíritu nacional y patriótico por la cercanía con distintos límites, por ser puerta de acceso a la Antártida, por ser la zona en donde se perdieron las islas Picton, Nueva y Lennox con Chile además de las Malvinas con Reino Unido.

Sin embargo, la falta de conexión a Internet, es un símbolo de la lejanía y la falta de preocupación en términos de soberanía. Porque ésta no consiste en sólo colocar banderas, hacer algunas plazoletas con monumentos, sino también dotar a los habitantes y viajeros de la posibilidad de seguir conectados al mundo desde estas tierras tan lejanas y hostiles pero mágicas y encantadoras.

Con la enorme cantidad de turismo en estas dos ciudades, es también “dinero dejado arriba de la mesa” que no exista la posibilidad de que los TB de contenidos generados cada día sean transmitidos online en el momento; podrían existir cientos de tweets, Facebook posts, Instagram posts, Snapchat posts si no fuera porque no hay ningún tipo de conexión a la red.

Por otro lado, todos los comprobantes para poder abordar embarcaciones, además de los tickets por los accesos a parques nacionales se emiten en papel, es también sorprendente observar las eternas filas en el Correo Argentino, en otras palabras, la dependencia de la celulosa y la tala de árboles es paradojal en estas regiones donde existe tanto cuidado por la naturaleza.

Hay que mejorar el sistema de taxis en la Ciudad de Buenos Aires

Una deuda pendiente en la Ciudad de Buenos Aires es mejorar la calidad y seguridad del sistema de taxis.

Primero, por razones de seguridad: Ayer tomé un taxi desde Aeroparque y la experiencia fue nefasta: Hay que esperar a que las dos personas te asignen (según su criterio) un taxi y por más que la fila sea de 100 personas, el sistema es ese, les cargan las valijas uno por uno a pesar de la fila de taxis que podría ser abordada más rápido di permitieran que cada uno vaya subiendo sólo (según su prioridad en la fila) al taxi que le corresponda.

 

Por otro lado, la calidad y mantenimiento de los vehículos es muy amplia, desde Bora 0km hasta Corsas 1 viejos con 200mil km. Ayer particularmente me asignaron este último, además no había ningún cartel identificatorio sobre el dueño de la licencia ni del conductor, quien no dudó en manejar a 80km/h por avenidas, pasando todos los semáforos en rojo, mientras había una fuerte lluvia con tormenta. Podría haber ocurrido un accidente en cualquier momento.

Si funcionara un sistema de denuncias y calificaciones para taxis, sería más seguro para todos. También debería poderse validar online la identidad del auto y el chofer y su historial.

Además, deberían cobrarse tarifas diferenciadas según la calidad y comodidad del vehículo del taxista. Es absurdo que un Bora taxi nuevo tenga el mismo precio que un Corsa 1 viejo.

 

Hay mucho por mejorar.

WhatsApp puede identificar tu humor reciente

Screenshot_20160202-095716-2 Hoy abrí WhatsApp para responder a un mensaje y utilicé el emoticon del pulgar hacia arriba 👍.

Entonces me di cuenta que ayer había tenido un no-tan-buen día por los últimos símbolos que había utilizado en distintas comunicaciones.

Creo que se debería poder aprovechar el historial de íconos de WhatsApp para identificar el estado reciente de emociones y sensaciones del titular de la cuenta. No sé muy bien cómo podría utilizarse, por ejemplo, a fines publicitarios puede ser un valor agregado para conocer el estado del usuario o para mejorar la experiencia de comunicación entre usuarios para que el interlocutor pueda conocer el humor de quien está hablando en ese momento (por ejemplo cambiando el color del fondo de pantalla).

Las posibilidades son muchas pero creo que puede ser interesante indagar más profundamente en este sentido.

Biblioteca Nacional para [email protected]

Es absurdo que los chicos lleven mochilas pesadas a la escuela cuando Google Books o Kindle demuestran lo fácil que es acceder a la literatura. Sería genial digitalizar toda la Biblioteca Nacional y hacerla abierta y gratuita.
 
Inclusive junto a los planes sociales se podrían entregar “Kindles” made in Argentina para que todos puedan acceder a la biblioteca.
 
Me encantaría ver materializados proyectos que faciliten el acceso al conocimiento y la información y disminuyan la brecha digital, además de sacar peso de la espalda.